Guía para empezar

Tu primera clase de surf: qué llevar y qué esperar

Reservada la clase, llegan las preguntas: ¿qué me llevo? ¿pasaré frío? ¿me voy a levantar? Respuesta rápida: casi nada, no y probablemente sí. Aquí va la versión larga.

Ver a alguien coger su primera ola y girarse buscando a su monitor con cara de "¿has visto eso?" es la mejor parte de nuestro trabajo desde 2015. Para que ese momento llegue cuanto antes, te contamos exactamente cómo es una primera clase con nosotros, sin sorpresas.

Qué llevar a tu primera clase de surf

La lista es corta, y eso es una buena noticia:

  • Bañador: mejor uno ajustado que no se mueva con las olas. Te lo pones debajo del neopreno.
  • Toalla: para el cambio de después (y para la foto de rigor con el pelo empapado).
  • Crema solar: resistente al agua y puesta media hora antes. El Mediterráneo perdona poco, incluso en invierno.
  • Agua: remar da más sed de lo que parece.
  • Opcional: chanclas y una goma para el pelo. Nada de relojes ni anillos que el mar colecciona.

¿Y la tabla? ¿Y el neopreno? Tranquilo, de eso nos ocupamos nosotros.

Qué ponemos nosotros

En la escuela tenemos tablas de iniciación y neoprenos de todas las tallas, para que no cargues con nada: los añades como extra al reservar y listo. Y en cada clase va incluido lo importante:

  • Monitor titulado en grupos reducidos, con más de 20 años surfeando esta costa.
  • Briefing de seguridad antes de entrar al agua: corrientes, zonas de baño, cómo caer y cómo proteger la cabeza.
  • Seguro de la actividad, porque las cosas bien hechas.
  • La mejor playa del día: somos una escuela móvil y llevamos la clase donde están las olas. El punto de encuentro se confirma una hora antes; puedes venir directo a la playa o salir con nosotros desde la base del Somorrostro, en la Barceloneta.

Cómo es la hora y media de clase

Cada sesión son 1h30 reales de formación, y pasan volando:

  • En la arena (unos 20 minutos): calentamiento, cómo remar, cómo ponerte de pie (el famoso pop-up) y las normas de seguridad. Parece teatro, pero este ensayo es el que luego te levanta.
  • Al agua: empiezas cogiendo espumas, las olas ya rotas, que son las mejores maestras. El monitor te coloca, te empuja en las primeras y te va corrigiendo ola a ola.
  • El momento: en la mayoría de primeras clases, la mayoría de la gente consigue ponerse de pie. No te prometemos maniobras; te prometemos que saldrás del agua queriendo más.

Saldrás cansado, con hambre de sobras y repasando mentalmente tu mejor ola. Es el efecto secundario habitual; no tiene cura conocida.

¿Pasaré frío? La pregunta estrella

No. El neopreno existe precisamente para eso, y funciona. En verano el Mediterráneo ronda los 24-25 grados y muchos días ni siquiera lo necesitas. En primavera y otoño, con un neopreno corto o integral vas sobrado. ¿Y en invierno? El agua baja a unos 13-14 grados, pero con el integral que te dejamos en la escuela se surfea con total comodidad; de hecho, los que probamos el invierno solemos repetir, porque es cuando el mar está más generoso y la playa más tranquila. La regla de oro: dentro del agua, moviéndote y cogiendo olas, se pasa menos frío que mirando desde la orilla.

Otra duda habitual: ¿y si justo ese día el mar se pone feo? Dos días antes miramos el parte y te decimos qué pinta tiene, y si al final no hay olas, tú eliges: surfskate y técnica por 20 € con el resto como crédito, o todo lo que pagaste como crédito para otro día. Nadie entra al agua en condiciones que no tocan.

Los requisitos (solo hay uno serio)

Saber nadar es imprescindible. No negociamos con eso, por tu seguridad. No hace falta nadar como Mireia Belmonte: basta defenderte con soltura donde no haces pie.

¿Edad? El casal de verano arranca desde los 5 años y, durante el curso, las extraescolares de surf también. Por arriba no ponemos techo: hemos visto primeras olas a los 6 y a los 60. ¿Forma física? La normal para una actividad en el mar; el resto lo pone la adrenalina.

Tres consejos de monitor para aprovecharla

  • No comas fuerte justo antes. Deja pasar un par de horas desde la comida grande.
  • Cuéntanos tus miedos. ¿Respeto al agua? ¿Una mala experiencia? Díselo al monitor al empezar; adaptamos la clase y el mar se vuelve mucho más amable.
  • Vuelve pronto. La memoria del cuerpo es corta al principio: la segunda clase a los pocos días vale el doble. Para eso están los bonos de clases, que salen más a cuenta que las clases sueltas.

Reservar es lo más fácil de todo

La clase de surf en grupo cuesta desde 30€ y se reserva online en menos de un minuto: eliges día en los horarios, añades tabla y neopreno si los necesitas, y hecho. Hay clase todos los días y te confirmamos las olas 48 h antes; si el mar no acompaña, lo que pagaste queda como crédito para otro día. Antes de venir, échale un ojo a cuándo se surfea en Barcelona para llegar con los deberes hechos.

Tu primera ola te está esperando. Nosotros solo te llevamos hasta ella.

Tu primera ola está en el calendario

Elige día, reserva en un minuto y ven con el bañador puesto. Del resto nos ocupamos nosotros.